Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. Todas tenemos creencias arraigadas en lo más profundo de nuestro ser, influidas en la mayoría de los casos por nuestras familias, traspasadas de generación en generación o incluso las vamos adquiriendo en el transcurso de nuestras vidas. Nunca analizamos qué tan beneficioso o perjudicial puede significar esto para nuestras vidas.